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Yucatán miamor

Yucatán miamor
17 agosto, 2019 Jennifer

Holaa! pues creo que ya puedo dar por concluidos mis festejos cumpleañeros… Fueron unos días de mucho amor y mucho agradecimiento. En un post de instagram me desahogo un poco sobre lo que fue el último año y lo que aprendí. Enfiesté con mis mejores amigos y comí mucho con mi familia, pero a lo que vengo aquí es a compartirles cómo me fue en mi viaje cumpleañero. Me fui con mi novio a recorrer un poco de Yucatán en un viaje realmente express de viernes a martes. Express porque hay TANTO que ver y hacer que se necesitan varios días más para recorrerlo con calma. Igual valió toda la pena y quiero compartirles el recorrido, lugares y tips para visitar por si les sirve, también lo hago para mi, pa’ cuando vuelva!

Vuelo– viajamos por Viva Aerobús, según lo más económico pero nos salió como en 5mil ida y vuelta. Seguro hay más económicos. La verdad nunca he tenido problemas con esta aerolínea, sólo que el vuelo de ida se demoró como 30 min pero nada tan grave. Recuerden que ellos sí checan el peso del equipaje de mano, no puede pasar los 10 kilos. Yo siempre que puedo no documento, parece que no, pero según yo, suelo viajar “ligera” jaja! (mi novio dirá que a veces termino metiendo mis cosas en su maleta…)

Coche– Siempre que podemos rentamos un coche, es relativamente barato y puedes moverte sin problema. Lo hicimos en Hertz y la verdad nos fue medio mal, no tenían el coche que habíamos pedido y al final nos cobraban más, terminamos cambiando el modelo del coche para que no fuera tan caro y el precio no se saliera de nuestro presupuesto. Con quien nunca hemos tenido problema es con Mex renta a Car. Sobre las carreteras, siempre usamos las libres y nos fue super bien, están muy bien cuidadas y es hermoso el paisaje. Eso sí, el parabrisas y la fascia del coche terminaron infestadas de cadáveres de bichitos 🙁 jaja!

Clima– Qué les digo… se van a derretir. Yo fui en agosto y aunque estuvo nublado y a momentos llovía, siempre hacía calorcito, húmedo. Me la viví en traje de baño. En Mérida que es ciudad, igual usaba bikini como blusa ja! ni modo.

DÍA 1 

Viajamos a Mérida tomándolo como nuestro punto central pero descubrimos que es mejor quedarse en Valladolid si quieres viajar a lugares como Las Coloradas, Chichen-Itzá, y demás porque está mucho más céntrico. Aquí nos hospedamos en el hotel-boutique Casona 61. Muy bonito, buena ubicación y buen precio. Éramos 2 y creo que la noche salió en $1000, o sea $500 x persona.

Llegamos el viernes como a las 6 pm y como todavía era mi cumple nos fuimos a festejar. Cenamos en La Negrita, un bar padrísimo que tiene música en vivo, la banda ahí va a bailar y cantar, solo que cierra temprano porque el plan es que te vayas de ahí a su bar hermano La Fundación Mezcalería por una paleta de hielo de mezcal!!! uff pruébala y llega tempra porque se mega atasca. Me encantó.

Día 2

Llevaba una lista enorme de lugares para desayunar y como iba vestida de rosa pues fuimos al famoso Rosas y Xocolate. Es un hotel y la mayoría de las fotos que ven en instagram son del hotel al cual no puedes pasar si hay algún huésped… jaja! 🙁 pero igual el restaurante está lindo, la comida? la verdad no es la mejor. Fui a otros después que sí me impresionaron.

De ahí tomamos camino y nos fuimos al famoso lugar rosa: Las Coloradas. Primer consejo: no pongan “las coloradas” en google maps porque en sí es un puerto pesquero, y los va a llevar al puerto y no a lo que seguramente buscan: la laguna rosa o pink lagoon. Es pequeña y en el mapa no se va a ver como tal, así que busquen “pink lagoon” y llegarán. Una sorpresa a la que les recomiendo poner atención es al horizonte al ir llegando porque verán montañas enormes de sal. Impresionante. De pronto verán agua rosa y se van a emocionar jaja! hagan caso a los chicos que les guían hacia un lugar donde estacionarse, busquen a Irving Dzul o a cualquiera de los chicos certificados. Ellos son los únicos que les pueden dar acceso a ver esta laguna pues es privada. Pertenece a una salinizadora y no es natural. Entrar cuesta $50 pesos x persona pero Irving nos vendió otra opción: un pequeño tour que además de ver la laguna rosa y tomar la foto obligada (él es experto y nos tomó miles) incluía entrar a un área protegida a la que sólo guías autorizados tienen acceso, avistamiento de flamencos, recolección de una especie de barro natural para aplicarla en todo el cuerpo como mascarilla, y visita a una laguna con tanta sal que es posible flotar sin esfuerzo. El costo es de $500 por coche, o sea, si van en un coche 5 personas, está perfecto. Nosotros éramos dos pero igual valió la pena, la plática con Irving, sus datos curiosos, consejos y chelitas autorizadas amenizaron aún más la tarde. Importante: las coloradas está a casi 3 horas de Mérida, por eso terminamos casi a las 7 todo el tour y como al otro día pensábamos ir a Chichen-Itzá, decidimos hacerle caso a Irving y cambiar el plan, esa noche nos aventuramos a quedarnos en Valladolid con la ropa que traíamos (por suerte soy una ridícula y cargo con un outfit extra) para ir al otro día a Chichen y no perder tanto tiempo en carretera.

otro consejo que seguimos fue ir a comer a San Felipe al restaurante Vaselina. Es un pueblito pesquero con casitas pequeñas de colores. El atardecer ahí fue rosa/morado espectacular.

Día 3 

La noche anterior llegamos confiados a Valladolid sin saber que todos los hospedajes estaban LLENOS! al parecer es una ciudad super visitada y pues con razón, si está en medio de todo. Por suerte encontramos el hotel El Zaguan Colonial donde pasamos una noche.

Fuimos al cenote Hubiku, también recomendación de Irving. Nos dio tres opciones en este orden de importancia: Hubiku, Homum, Zazil. No voy a mentir, es impresionante nadar ahí, pero si crees que vas a ir a un lugar virgen y natural… no tanto. Obvio ya todo está adaptado a los visitantes. Que la gift shop, que las escaleras, que los lockers y los chalecos salvavidas. . . Debe haber otro menos concurrido.

Agradecimos mucho a la vida poder disfrutar ese momento y nos fuimos a Chichen-Itzá. El plan que diseñó Irving empezaba a las 9 am pero como somos dormilones, a las 12 estábamos en el cenote y como a las 3 en chichen. Dato: los domingos es gratis para mexicanos, los demás días está medio cariñosa la entrada. Dato 2: cierra 4:30 pm! 

Como creo en las energías y en el destino, estoy segura que la vida nos llevó directo a Miguel Ángel, un chico gordito que nos llamó la atención mostrándonos su gafete de guía al llegar. (un guía como Irving, independiente. Estudian para obtener el gafete pero depende de ellos conseguir trabajo. Lo malo es que la mayoría de turistas llegan con un tour ya pagado). Nos mostró un lugar para estacionar el coche afuera (adentro cuesta $80) y nos ofreció sus servicios. $500 la guía… Se me hizo cara pero pensando en que éramos dos, ya $250 por entender todo lo que significa un lugar como el que iba a ver, pues lo valía.

Fue un recorrido express porque sólo teníamos hora y media para ver todo, gracias a Miguel cubrimos lo necesario y llegamos a tiempo al cenote pues cierran a las 4 el acceso, tons hay que tener cuidado de entrar antes para no regarla. Ese cenote fue saqueado y encontraron joyas y cadáveres. Se decía que de mujeres vírgenes pero este chavo nos dijo que en realidad eran de niños :0! Los mayas que habitaron Chichen hacían sacrificios para que los dioses les ayudaran con la sequía pero no les funcionaba mucho. Al final por eso desalojaron la ciudad. Puro chisme, seguro ahí les cuentan mejor.

Y pues 4:30 todos pa fuera, lo padre fue que teníamos la pirámide o templo de Kukulkán casi vacío pa la foto. (ridi)

Este árbol es una Ceiba, un árbol sagrado para los mayas que los conectaba con el cielo y con el inframundo. Sus raíces son igual de largas que sus ramas.

Izamal, la ciudad amarilla. 

Aquí llegamos casi al atardecer. En Izamal, está el ex convento de San Antonio de Padua, un lugar im-pre-sio-nan-te! que es el centro de la ciudad y lo que define que todo a su alrededor sea amarillo. Es de lo más bello que he visto y según wikipedia: Fue completado en 1561, el atrio cerrado del conjunto conventual con sus 75 arcos que forman un corredor impresionante que encierra una explanada de 7,806 metros cuadrados, es el segundo más grande del mundo, sólo por detrás de la Plaza de San Pedro.

Comimos comida de carrito, es decir: un elote, una marquesita, un volcán (tipo gordita de frijol) y un hervidito (tamal), Disfrutamos otro atardecer rosa y volvimos a Mérida.

Para cerrar con broche de oro y como si no estuviéramos muertos fuimos a cenar a un lugar padrísimo: Casa Chica. Esto fue una recomendación de una chica vía instagram y qué bueno que le hicimos caso! Era domingo y cerraba 2 am! había gente enfiestando… jaja! qué padre! cenamos una pasta con pollo y pesto, ensalada y empanadas. Un spritz y un coctel con mezcal. El lugar es super instagrameable, te va a encantar.

Día 4 

Desayuno hermosísimo: Te extraño, extraño en Lagalá 56, una concept house. Nos tocó desayunar solitos en la galería, pedimos compota de fruta y un sandwich de huevo y queso de bola, DELICIOSO. Creo que este es mi lugar favorito para desayunar.

Volvimos a tomar carretera y fuimos a Uxmal, otra zona arqueológica menos restringida que Chichen, aquí puedes subir a algunas estructuras y quedan más ruinas de lo que fue la ciudad. Su pirámide principal es curvita y bonita. Aquí sí me derretía, no estuvo nublado y uff! me tuve que bajar el vestido, traía traje de baño abajo pero sudé como nunca. No fue gratis, nos costó como $180 por ser mexicanos, a los extranjeros les sale en $450! jaja!

Como no habíamos disfrutado de la playa regresamos a Mérida y pasamos a Puerto Progreso, comimos ahí y luego nos metimos al mar. Un mar calientito y tranquilo, super super bajito, te llega a las rodillas! Disfrutamos del último atardecer rosísima morado, hermoso! Fuimos a hacer check a los sorbetes Colón en Paseo Montejo. Pedí de plátano con fresa. Se derrite muy rápido.

Regresamos al hotel y pues, pa qué pedimos hotel con alberca si ni la usamos? pos nos metimos!

Subi las escaleras de la foto 2 y la vista es la de la foto 5

Día 5 

Pues a comernos Mérida en cinco horas porque teníamos que estar a las 5:30 en el aeropuerto: 1. desayuno y visita a Casa T’ho, una concept house padrísima con tiendas carísimas jaja! solo desayunamos en su restaurante que se llama Guillermina. Parecido en diseño a Te extraño, extraño pero no tan rico. Intentamos ir al Museo del Mundo Maya pero justo en martes está cerrado 🙁 tons nos fuimos a otro museo en el centro, a la casa de Montejo y a ver la Catedral por fuera porque abre hasta las 4:30 de la tarde! jajajssjfaknjalkjfn! Pasamos a recorrer el Paseo Montejo de día y a ver de cerca las casonas que lo distinguen. No se puede entrar más que a una que es museo pero once again… cerrado por remodelación. Pasamos a comer unos panuchos y una sopa de lima para no fallar a La Prospe de la Xtup. Todos recomiendan la Chaya Maya pero quisimos probar algo distinto.

y pues ya… al aeropuerto corriendo para no perder el vuelo y de vuelta a casa. Morenitos, felices, y cansados.

Este fue mi viaje a Yucatán. Uno muy rápido y conciso. Depende de lo que busques, playa? ciudades? ruinas? lo maravilloso es que las señalizaciones de las carreteras dicen para un lado Cancún, para otro Chetumal, otro Holbox, Tulum y más. Así que las opciones son miles.

Si tienes alguna pregunta dime! es más fácil por instagram @hypethelook yo feliz de contestar ahora que todo sigue fresco en mi memoria.

And for the record…

qué llevar:

  • bloqueador sí o sí. Yo tuve suerte de que Supergoop me enviara una muestra de todos los bloqueadores que tienen y este es maravilloso! estando húmedo y con tanto calor, como que embarrarte cremita puede ser complicado, este es un spray que se siente fresco cuando te lo aplicas y se absorbe rapidísimo. En la mañana, después de bañarnos nos poníamos el everyday sunscreen para que absorbiera bien.
  • repelente- a mi no me pican mucho los mosquitos pero a mi novio sí y le sirvió cargar con uno a todos lados.
  • sandalias- yo me la viví en flipflops y me funcionó, si llovía no había mucho problema pero esa soy yo. Experta en caminar con chanclas… hasta subí pirámides y todo así.
  • traje de baño y muda de ropa a cada paseo- nunca sabes cuando te vas a topar con un cenote…
  • trapo o toalla para la playa que a veces no hay donde sentarse como en Acapulco jaja. Tal vez es un consejo medio pendejo pero nosotros no llevábamos y nos secábamos haciéndonos aire con la ropa jajaj! digo, el calor te seca pero no tanto cuando estás empapado.

 

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